Última actualización: agosto de 2026
Lo esencial
- Decide antes de empezar la carrera y no cambies. Casi todos los penaltis fallados a nivel amateur son una decisión cambiada a mitad de carrera.
- Dos enfoques válidos: colocación (interior del pie a un rincón) o potencia (empeine, golpeo fuerte). Los dos funcionan. Alternar entre ellos a mitad de la carrera, no.
- Apunta a la red lateral, a un metro por dentro del poste, más o menos a la altura de la cadera o por debajo. Las escuadras son más difíciles de parar y mucho más difíciles de acertar.
- La técnica es la parte fácil. La espera, el paseo hasta el punto y el ruido son lo que de verdad complica un penalti.
El penalti es el tiro más fácil del fútbol y el que más se falla. Once metros, sin defensas, el balón parado y un portero cubriendo una portería demasiado grande para cubrirla. La mecánica de un penalti es más simple que la de cualquier otro golpeo del fútbol.
Lo que lo hace difícil es que tienes tiempo para pensar, y pensar es exactamente lo que lo arruina.
Esta guía trata la técnica y la decisión. Para saber cuándo se pita un penalti, dónde deben colocarse los jugadores y qué pasa en una repetición, nuestra guía sobre las reglas del penalti cubre el reglamento.
«Nunca he visto a nadie fallar porque le fallara la técnica. Fallan porque eligen un lado, cogen carrera, ven al portero inclinarse y cambian de idea a dos pasos del balón. El cuerpo no puede cambiar tan tarde.» — Anthony Molina, FOOTBOLNO.COM
Las dos formas de tirarlo
Hay exactamente dos formas de tirar un penalti que funcionan de verdad. Elige una y hazla tuya.
Colocación
Empuja el balón a un rincón con el interior del pie, la misma superficie que usarías para un pase firme. La precisión es alta, el balón va más lento y depende de que el portero se tire al lado contrario o no llegue.
Para: jugadores con un pase fiable y nervios templados. Riesgo: un portero que acierta el lado para un penalti bien colocado pero lento.
Potencia
Golpea el balón con el empeine, justo por dentro del poste y a una altura a la que el portero no llegue rápido. Ni siquiera un portero que se tira al lado correcto llega ahí.
Para: jugadores con una técnica de golpeo limpia y que confían en ella bajo presión. Riesgo: menos precisión. Un penalti de potencia que falla, falla por mucho.
La mayoría de los profesionales coloca casi siempre, porque el margen entre «parado» y «gol» en un tiro bien colocado es menor que el margen entre «gol» y «por encima del larguero» en un disparo reventado.
Dónde apuntar

La portería es más grande de lo que parece desde el punto de penalti. Así se comparan de verdad las zonas.
| Zona | Dificultad para acertar | Dificultad para parar |
|---|---|---|
| Escuadras | Difícil | Casi imposible |
| Rincones bajos | Media | Difícil |
| A media altura, por dentro del poste | Media | Difícil |
| Centro, bajo | Fácil | Fácil si el portero se queda |
| Centro, alto | Fácil | Difícil, pero con riesgo de irse arriba |
La respuesta práctica para la mayoría: a un metro por dentro del poste, a la altura de la cadera o por debajo, golpeado con firmeza. Es alcanzable técnicamente e inalcanzable para la mayoría de porteros. Las escuadras son mejores sobre el papel y peores en la realidad, porque cuando fallas por poco el balón se va por encima del larguero en vez de acabar parado.
Por el centro es una opción real de la que se burlan injustamente. Los porteros se lanzan pronto; un tiro firme a la altura del pecho donde estaban parados entra sorprendentemente a menudo. Requiere nervio, porque si el portero se queda, quedas en ridículo.
La técnica, paso a paso
1. Coloca el balón con intención. Ponlo tú mismo en el punto. Tómate un segundo para hacerlo. Es el primer momento de la rutina y te asienta.
2. Decide ahora. Lado y altura, elegidos antes de dar los pasos atrás. A partir de aquí, grabado en piedra.
3. Retrocede siempre la misma distancia. Cuatro o cinco pasos, en ligero ángulo si vas a colocar, más rectos si vas con potencia. Igual en cada penalti, en el entrenamiento y en el partido.
4. Mira el balón, no al portero. Mira tu objetivo una vez al colocarte y después solo el balón. Mirar al portero es la vía directa a cambiar de idea.
5. Corre a una velocidad controlada. Ni un paseo ni un esprint. La carrera existe para darte ritmo, no potencia: la potencia sale del golpeo.
6. Planta el pie de apoyo junto al balón, apuntando a tu objetivo. La misma regla que en cualquier golpeo: junto al balón, a un pie de distancia más o menos, con los dedos apuntando adonde vas a tirar.
7. Golpea a través del balón y acompaña. Tobillo bloqueado, contacto limpio, la pierna termina hacia el objetivo. Cortar el acompañamiento es la causa clásica de un penalti flojo y parable.
8. Sigue el rechace. Puedes volver a jugar el balón en cuanto lo toque otro jugador, incluso tras una parada o tras dar en el poste. Los lanzadores amateurs se quedan quietos mirando la portería en vez de ir al rechace.
La parte que de verdad lo decide
La técnica es quizá el veinte por ciento de un penalti. El resto es lo que ocurre en los noventa segundos previos.
Ten una rutina y repítela exactamente igual. El mismo paseo, la misma colocación del balón, el mismo número de pasos atrás, la misma respiración. La rutina no es superstición: ocupa la parte de tu cabeza que si no estaría calculando.
No mires los teatros del portero. Salirse de la línea, agitar los brazos, hablarte: todo eso está diseñado para hacerte pensar. Mira el balón.
Suelta el aire antes de correr. Bajo presión los jugadores contienen la respiración, y el aire retenido tensa todo, incluido el tobillo.
Acepta que puedes fallar. Intentar no fallar produce un golpeo tímido. Decidir marcar produce uno convencido. La diferencia se ve desde la grada.
Si cambias de idea, fallas. Es la única regla absoluta del penalti, y por eso la decisión tiene que tomarse antes de la carrera.
Cómo entrenarlos bien
La mayoría del entrenamiento de penaltis no sirve porque se lanza a portería vacía, sin consecuencias y sin cansancio.
Entrena con portero. Aunque sea malo lo cambia todo, porque ahora hay algo a lo que reaccionar y a lo que resistirse a reaccionar.
Entrena cansado. Lánzalos al final de la sesión, con las piernas pesadas. Es cuando aparecen en los partidos.
Entrena la rutina, no solo el golpeo. Acércate cada vez desde veinte metros. El paseo forma parte de la habilidad.
Tira cinco y para. Veinte seguidos no te enseñan nada salvo un automatismo. Los penaltis son eventos de un solo intento, y la presión del «este es el único» es justo lo que entrenas.
Alterna los lados a propósito. Si en el entrenamiento siempre tiras al mismo lado, lo harás también en el partido, y cualquier portero que te haya visto lo sabrá.
Con los jugadores jóvenes esto último importa especialmente: la guía de las reglas del penalti explica por qué los porteros pueden moverse por su línea, que es justo lo que hace cara la previsibilidad.
La tanda es un problema distinto
Un penalti en juego llega por sorpresa. Una tanda te da veinte minutos para pensarlo, y eso cambia lo que deberías hacer.
Ofrécete pronto o no te ofrezcas. El quinto lanzamiento carga con mucha más presión que el primero. Si vas confiado, coge uno de los primeros.
Mantén la misma rutina. Todo lo anterior se aplica con más fuerza, no menos.
No mires nada. No estudies las paradas anteriores del portero durante la tanda. Ya has decidido.
Cuenta con que el paseo se hará largo. Del centro del campo al punto es el paseo más largo del fútbol, y saberlo de antemano le quita algo de su poder.
Preguntas frecuentes
¿Dónde es mejor apuntar en un penalti? A un metro por dentro del poste, a la altura de la cadera o por debajo, golpeado con firmeza. Las escuadras son menos parables, pero fallan la portería mucho más a menudo.
¿Potencia o colocación? Lo que puedas repetir con fiabilidad. La colocación es más precisa y más común en el fútbol profesional; la potencia elimina por completo el alcance del portero si aciertas. Los dos fallan si cambias a mitad de carrera.
¿Debo mirar al portero? Echa un vistazo a tu objetivo al colocarte y después mira solo el balón. Mirar al portero durante la carrera es, con diferencia, la causa más común de cambiar de idea.
¿Qué pasa si el portero se adelanta? El portero debe mantener al menos parte de un pie sobre la línea de gol o a su altura hasta que se golpee el balón. Si se adelanta y para, el penalti se repite: todo el detalle está en nuestra guía de las reglas del penalti.
¿Puedo pararme durante la carrera? Puedes frenar, pero no puedes terminar la carrera y luego pararte: fintar una vez completada la carrera es infracción y el lanzamiento no vale. Los pasitos durante la aproximación sí son legales.
¿A qué distancia se tira un penalti? Doce yardas, unos once metros, desde la línea de gol hasta el punto de penalti.
¿Puedo marcar en el rechace de mi propio penalti? Solo después de que otro jugador toque el balón. Si vuelve del poste o del larguero sin que nadie lo toque, no puedes jugarlo otra vez: tiene que hacerlo otro.
¿Por qué fallan tantos los profesionales? Porque la presión afecta a la técnica y porque a ese nivel los porteros estudian a los lanzadores. La mecánica es fácil en cualquier nivel; la situación no.
Anthony Molina escribe sobre técnica, material y entrenamiento de fútbol en FOOTBOLNO.

